“El futuro de Puerto Rico”

La campaña por la Gobernación de Puerto Rico se ha desarrollado a la par del proceso electoral en Estados Unidos. Es un proceso del que casi nadie se entera porque pocos saben dónde está Puerto Rico en el mundo, muy pocas personas pueden definir su estatus y mucho menos entienden la complejidad de las relaciones de Puerto Rico con Estados Unidos.

La metrópoli le ha puesto los cronogramas a las elecciones boricuas que se llevarán a cabo el 8 de noviembre, el mismo día en que los estadounidenses eligirán Presidente. Aquí vale la pena hacer un alto para también recordar que los puertorriqueños nacen con la imposición de la ciudadanía del gigante del Norte; pero no tienen derecho a votar por los representantes que deciden sus destinos a no ser que emigren a territorio continental americano.

La carrera por la Gobernación (máximo cargo ejecutivo al que puede aspirar un boricua) está amenizada este año por seis candidatos. A la cabeza de las encuentas se encuentra Ricardo (Ricky) Roselló del anexionista Partido Nuevo Progresista (PNP), que resulta ser hijo de un ex-Gobernador, con una pésima preparación intelectual que se manifiesta cada vez que abre su boca para hablar y comienza con su habitual avalancha de muletillas y palabras inventadas que ponen a correr por espanto a toda Real Academia de la Lengua Española. En segundo lugar se sitúa el amargado pelirrojo David Bernier, del Partido Popular Democrático (PPD) actualmente en el poder, que no dejando de ser pro-colonia mantiene una posición más favorable a la autonomía de Puerto Rico bajo la dominación de Estados Unidos. Los candidatos que le siguen en las intenciones de votos son los independientes Alexandra Lúgaro y, el panadero de orígen cubano, Manuel Cidre. Alexandra (campeona en sex-appeal) se ha hecho notar en la campaña por sus habituales sesiones de Facebook live, al estilo de una celebridad de la cultura pop, a través de lo cual, ha logrado llegar al electorado más joven y Cidre, con su acento de Guanabacoa, ha llegado a una clase media, agobiada por la crisis prologanda en la isla, con promesas de administrar a Puerto Rico con la misma eficiencia con la que lleva sus negocios. Estos cuatro candidatos están cortados por la misma tijera ya que representan el estatus quo, favorecen las recetas neoliberales como solución a los problemas económicos de Puerto Rico y se rinden ante la Junta de Control Fiscal que Estados Unidos ha creado para limitar la poca autonomía que en algún momento tuvo el gobierno local.

Del otro lado de la tarima, se encuentran Rafael Bernabe del Partido del Pueblo Trabajador (PPT) y la excelencia intelectual y moral de la candidata del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), María de Lourdes Santiago. El primero tiene un programa de campaña sólido con propuestas desde la izquierda para solucionar el problema de la deuda fiscal a la que el sistema colonial y las anteriores administraciones entreguistas llevaron a Puerto Rico. La segunda combina un programa de campaña sensato desde el punto de vista social y económico con la reclamación más importante para lograr la solución definita a los problemas de la Nación Borinqueña: la necesidad de la Independencia. María de Lourdes le habla a los boricuas desde el corazón, les explica con palabras sencillas y con convicción sobre la necesidad de conseguir las herramientas necesarias para solucionar los males de una Nación que sueña con llegar a ser un país. Pone ejemplos sobre lo positivo que sería lograr la independencia para llegar a los más de 3.5 millones de isleños. Les invita a reflexionar a sus compatriotas, haciendo una analogía con la situación colonial, sobre lo difícil que es construir una casa sin martillo, sin cincel o sin el resto de los materiales necesarios para levantar la estructura. María de Lourdes va casa por casa, hace contacto directo con la gente, saluda a las personas aprovechando las luces rojas de los semáforos y también, de vez en cuando, hace un facebook live.

No obstante, sus esfuerzos y su sensatez sólo logran situarla en el penúltimo lugar de las encuentas. María de Lourdes y su candidatura se enfrentan a más de 500 años de colonización que les ha hecho pensar a muchos boricuas que ellos no pueden solos sin la ayuda del tío Sam, que les ha llevado a considerarse a sí mismos como un pueblo donde la vagancia es algo natural de sus hijos y que son seres humanos de segunda clase que deben obedecer y aceptar lo que venga sin chistar. La democracia está tan diluida en Puerto Rico que cualquiera que gane la Gobernación se verá con las manos atadas por los designios de la Junta de Control enviada desde Washington. Además, los concurso de belleza son tan populares en esas tierras que una amiga boricua me dice que tampoco nadie le podría ganar a Ricky. El hombre no tendrá cerebro; pero sí tiene los ojos azules y una cara bonita que le gana votos.

Al final, yo le apuesto a Puerto Rico con todas mis fuerzas. Aunque todavía no sea un país, La Nación boricua tiene una cultura que la hace ser singular y el proceso de liberación se producirá más temprano que tarde. La alegría que sintieron los puertorrqueños, al ver ganar a Mónica Puig en los Juegos de Río, hace evidente el sentimiento de pertenencia de los boricuas por su Patria. A los cubanos nos toca ser consecuentes con el ideario martiano y apoyar la causa de la libertad de Puerto Rico.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s